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martes, 14 de marzo de 2017

Jurassic World - Colin Trevorrow

Hace unos días vi Jurassic World. Estaba cansado y le pedía muy poco; quería que me entretuviese lo que durase, pero ni eso. O, al menos, no del modo en que supongo que quería hacerlo.

«No os preocupéis, chavales, que soy el alfa de la manada.»
Photo by Chuck Zlotnick - © 2015 - Universal Pictures

Quiero destacar que se adivina alguna idea interesante en la película, y que me gustó especialmente que ahora el parque sea como una ciudad. La atracción ha crecido; tiene decenas de miles de visitantes y es como una pequeña ciudad. Está bien. Es una evolución aceptable de la idea original. Me gusta también que busquen nuevas cosas que ofrecer para evitar el hastío de la gente. Da la sensación de ser un parque temático.


El hijo bastardo, y algo tonto, de Jurassic Park

Ríos de tinta se escribieron en su momento sobre los tacones que Claire lleva en la selva, y quiero romper una lanza en su favor, porque dentro del cúmulo de sinsentidos de la película, los tacones ocupan un lugar bastante modesto. Me resultó más intragable la carrera final, de la que hablaré después.

Jurassic World
presenta a un grupo de imbéciles de todas las edades y roles. Está el tío guay de los 80 (le falta el walkman. A lo mejor ensayó el personaje con el guión de Guardianes de la Galaxia, a saber); el niño repelente, el hermano mayor un poco tonto y algo fanfarrón; la tía profesionalísima y megapro que, en cuanto la aprietan, solo decide cosas basadas en el corazón; un director del parque más dedicado a la molonidad de ser rico que a dirigir las instalaciones (su estupidez va por otra parte, ya hablaremos de ella), un villano rematadamente idiota, un informático algo patético (aunque tiene quizá algún momento divertido)…

«No tengo sentido ni falta que hace. ¡Soy rico!»
Photo by Chuck Zlotnick - © 2015 - Universal Pictures

El mayor problema es que quiere ser Jurassic Park con desesperación, como el Episodio VII quería ser el IV, pero con menos brillo y con menos ideas. La historia, como en aquel caso, es fundamentalmente la misma; pero se desarrolla peor. Y también se ve peor. No diferente, no; peor. Jurassic Park se sigue viendo imponente y a la versión en Full HD de Jurassic World le falta vistosidad (quizá en 4k luzca más, no lo sé). Me atrevería a decir que el que una sea de Spielberg y la otra de Trevorrow también tiene algo que ver.

En cualquier caso, los problemas se retroalimentan. La historia mal llevada se encuentra con los personajes imbéciles y así comienza la hecatombe. Hay escenas enteras sin ningún sentido y personajes entre planos y ridículos.

Los personajes

Nos presentan al chulo de los 80 con un «¿Pero quién va en pantalones cortos a una primera cita?», y, muy inteligentemente (creo que es lo más brillante que dice en toda la peli) responde que están en el trópico y que hace calor. Pero se pasa la peli en camisa, chaleco de cuero por encima, pantalones vaqueros largos y calzado duro. Siempre. No importa qué haga. Es su uniforme vital. Solo se lo quita para ir a citas, vale.

El director del parque, que se está sacando el carnet de piloto de helicópteros decide pilotar en una misión de ataque (con esperables resultados). 

La mujer (la de los tacones) decide ir personalmente a buscar a los sobrinos perdidos (con los tacones y el machote de los 80 que fue en shorts a la primera cita. Solo Richard Curtis podría haber resuelto esa situación con éxito. Visto en perspectiva, Curtis habría hecho un peliculón con Jurassic World). 

El parque encarga un híbrido de dinosaurio muy loco pero consiente que haya secreto absoluto sobre sus características y posibilidades (los creadores podrían haber mentido, pero no; es que quedaron en que no se lo dirían y a todos le pareció estupendo, jiji jaja y todos muertos. Todo bien. Vamos a dejar a un lado las ideas que tienen sobre cómo funciona la transgénesis, porque tiene telita también).

Venga, mosasaurio, acaba rápido con esto.

Cuando la debacle ya es evidentísima y el caos recorre la isla, los visitantes del parque están quietos en una calle, al sol (ese sol fuerte que hizo que el machote fuese en pantalones cortos a la cita pero hace que se pase todo el día con chaleco sobre la camisa y pantalones largos), esperando que algo venga a matarlos. Lo sorprendente es que lo que se fuese a matarlos no los encontrase a todos desmayados.

Y todo así.

Contiene detalles de trama (si a esto se le puede llamar trama)

Cuando ya parece que la cosa no puede ir a peor, completamente enganchado por la vergüenza ajena, ese mismo morbo que hace que algunos vean Gandía Shore, se destapa el plan. Para detener al bestiarrón van a usar a los raptors como tropas de élite. El machote de los 80 avisa de que es una mala idea, pero no importa, allá van. Cuando se topan al Indominus, este ruge y los domina. ¡Han cambiado de alfa! Pero no importa, porque poco después, el machote acerca la mano a uno de los raptores, como si fuesen Hipo y Desdentao y le dice que lo quiere y nosequé, y el raptor se libera del influjo del alfa colosal (esto pasa tal cual en Cómo entrenar a tu dragón 2, sí; Chris Pratt hace del puto Hipo en Jurassic World. Si tuviesen un poco menos de sentido del ridículo, lo habrían montado a lomos de Blue y lo habrían petado…). Aún queda otra escena para la posteridad (aunque visualmente tiene su punto molón, todo sea dicho), de la mujer en tacones yendo a llamar la atención del tiranosaurio (ese del que en Jurassic Park no conseguían despegarse yendo en coche, ¿os acordáis? Bueno, pues debe de estar viejuno, ya, que ahora le mantiene el ritmo una persona en tacones).

En sus marcas, listos… ¡a taconear!
Jurassic World queda como un extraño intento de ser más que Jurassic Park: más grande, con dinosaurios más terribles, más armas, más explosiones, más acción… pero solo consigue una cosa: ser más cutre. Se deja ver, pero sobre todo porque conecta algunas cosas tan a lo loco y con tan poco sentido del ridículo que parece una película de SyFy con pasta.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Palacio Onírico se despide.

¡Hola Soñadores!

Ante todo, no os asustéis por el título de la entrada. A partir de hoy y hasta finales de enero vamos a dejar de escribir reseñas. ¿Nos vamos de vacaciones? No, vamos a mudar el blog a una nueva página que esperamos sea de vuestro agrado. Además, tendremos nuevos redactores y muchas sorpresa.

Esperamos veros en los comentarios porque llevamos muchos años juntos y os echaríamos de menos.

Hasta dentro de muy poco.

Albos y Laulau.

jueves, 21 de noviembre de 2013

Noticias 21 de noviembre

Pero... ¡hoy no es viernes! Esta semana hay un pequeño reajuste de agenda y os dejamos las noticias hoy. La semana que viene volverán a su espacio habitual de los viernes.

—Se han anunciado los premios Feroz (menudo nombre...), que serán dados por la prensa y la crítica cinematográfica y que se entregarán antes que los Goya. Como ya he leído en diversos medios... «unos Globos de Oro españoles». A ver si premian un cine algo más mayoritario, porque los Goya viven en su propia burbuja de onanismo, y la situación del cine español deja claro que el espectador no se ve bajo el amparo de dichos premios.

—Tráiler de Pompeya, la nueva película de Paul W. S. Anderson:



—La AMC ha encargado el piloto de la adaptación de Predicador, un cómic violentísimo y muy crítico con determinados sectores y con la Iglesia. Entre los aficionados a la obra de Garth Ennis he visto más miedo que interés. AMC puede haber traído al mundo Breaking Bad y The Walking Dead puede tener una enorme legión de seguidores (y otra de detractores, todo sea dicho), pero si ya rebajaron tanto el tono de la historia de zombis... ¿qué van a hacer con Predicador? A los que busquen ultrafidelidad (algo que, no me cansaré de decir, no se le debería pedir a una adaptación) creo que les compensará no tomarse la molestia; personalmente quiero saber qué va a salir de ahí.


FX encarga 13 episodios de The Strain («Nocturna», para quienes conozcan la novela en castellano) a Guillermo del Toro, famoso director y autor de esta trilogía de vampiros, y Carlton Cuse, que fue showrunner de Perdidos. No sé qué tal estará porque una de las personas con las que más coincido en gustos me comentó recientemente lo malas que le parecieron estas novelas... pero el estilo de FX suele gustarme y una adaptación no tiene por qué tomarse el original al pie de la letra.

—Lisa Bonet y su marido Jason Momoa, se unen al reparto de The red road, una nueva serie del recientemente creado Sundance Channel que se estrenará en 2014. El argumento no parece nada del otro mundo, la verdad; pero tras la apasionante y contenida Rectify la espero con ganas.


martes, 19 de noviembre de 2013

Espartaco - Stanley Kubrick

Espartaco, esclavo en las canteras de Libia, es comprado por Léntulo Batiato para entrenarlo en su escuela de gladiadores. Allí, torturado por un amo que lo trata como a un objeto, empieza una revolución que hará historia.



Como fans de Kubrick que somos, parece mentira que aún no hubiésemos reseñado este gran clásico. Como es bastante larga, tres horas, tardamos mucho en animarnos a verla. Al fin, un domingo nos sentamos delante de la tele y nos pusimos a ello. Y fueron tres horas entretenidas. ¡Dentro reseña!


Los personajes:
- Espartaco (Kirk Douglas): hijo de la esclava de un hombre muy adinerado, Espartaco es un hombre orgulloso e inteligente. Mala combinación para un esclavo.
- Varinia (Jean Simmons): esclava de Léntulo, es vendida cuando este descubre el vínculo sentimental que la une con Espartaco. Este hecho es el detonante de la rebelión de los esclavos.
- Antoninus (Tony Curtis): esclavo fugado para unirse a Espartaco, es un hombre cultivado e inteligente que suple las carencias educativas de su líder.

Los actores:
- Kirk Douglas es, muy probablemente, de los mejores actores que jamás podremos ver en pantalla. En Espartaco, interpretando a un hombre que duda de sus ideas, que necesita fuerza para seguir y que se apoya en sus seres queridos, está fantástico. Como siempre.
Jean Simmons, para el papel sosainas de 'chica de...' que le han dado, está muy bien.
Y premio para Tony Curtis, por plantarle cara dignamente a Kirk Douglas.



Hago un pequeño inciso para hablar del casting de actores. En Espartaco, los malos son gente con sobrepeso. Esos malvados y obesos romanos frente a los cuerpos esculpidos de los recios esclavos. Curioso pero cierto.



Guión:
- la película dura tres horas y mantiene bien el ritmo. Al fin y al cabo la historia de Espartaco está llena de rebeliones, traiciones políticas y romance. Y de todo esto, el romance es lo peor. Los inicios de la relación con Varinia son completamente increíbles y todos los encuentros entre los amantes producen el mismo efecto que un dulce de leche relleno de chocolate y cubierto de merengue.
Más problemas con este punto: ¿recordáis cuando en la infame El ataque de los clones pasaban de escenas de batalla a pasteladas y te cortaban en rollo completamente? Pues hace mucho, mucho tiempo esto ya pasaba. Concretamente en Espartaco.



Pero vamos a centrarnos en lo bueno, que este guión tiene mucho de eso. Espartaco es amable con los protagonistas de la revolución y tiene razones históricas para serlo. Un ejercito de esclavos podría haber echado abajo Roma con sus propias manos; pero en vez de eso escogieron pagar barcos para irse tranquilos a vivir en libertad. Y Roma, que por supuesto no podía permitir perder el grueso de su fuerza de trabajo, usó todo lo que estaba en sus manos para impedirlo. ¿Mostrar signos de debilidad a las colonias? ¡Jamás! Además, eran sus esclavos. Podrían pasar a ser de otros pero libres, libres nunca. Nada nuevo bajo el Sol.
Es interesante ver cómo se dispone el tablero en ambos bandos. Con las virtudes y errores de cada uno. Pocas veces en cine tenemos la oportunidad de ver cómo dos enemigos enfrentados maquinan y mueven fichas y Espartaco nos la da. Ver lo organizados y motivados que están los sublevados y cómo los altos generales romanos los desprecian y los minusvaloran es una lección que nadie debería olvidar.

Punto para el guión a la hora de hacer coherentes a algunos personajes, como Espartaco. No, Varinia no, la pobre. Espartaco es un héroe. Es bueno, fiel, honrado y muy orgulloso. Espartaco cree en el bien común, en sacar a los esclavos del Imperio con la menor cantidad de muertes posible. Y todo esto tiene sentido dentro de la película. Como Antoninus, que huye de la casa de su amo tras una extraña conversación sobre ostras y caracoles (claramente no le gustó el menú), encuentra refugio en la causa de Espartaco y se entrega a ella en cuerpo y alma.



Atentos a la famosísima escena de las ostras y los caracoles. La censura de la época, muy aficionada a mutilar películas, se la cargó y no se puedo ver hasta 1991. No me extraña que en el ambiente gay se considere esta una película de culto. ¡Qué valentía rodar eso en los 60, con el macartismo aún coleando!

También hay un pequeño hueco para el humor en la película. Me encanta la escena en la que una mujer mayor se une al ejército de esclavos y Espartaco se queja, diciendo que cada vez hay más mujeres y niños. Y la señora le planta cara echándole la bronca a un hombretón que ya era leyenda. Bronca que acaba con una sonora carcajada por parte de ambos.

Por último, queda hablar del guionista de la película, Dalton Trumbo, uno de los 10 de Hollywood.  Como el marcartismo lo había incluido en su trágica lista negra, Kubrick decidió que era buena idea agenciarse el trabajo ajeno y ponerse en los títulos como autor del guión. Por suerte, Kirk Douglas lo impidió.



La dirección:
- Kubrick cogió la película empezada como favor personal hacia Kirk Douglas. Y a pesar de que se considera que esta es la película que lo encumbró como director, nunca llegó a estar contento con el resultado final de la misma. Primero, porque Douglas, protagonista y productor de la cinta, se negó a volver a rodar el trabajo ya hecho por el primer director. Segundo, porque se nota que Kubrick no tuvo completa libertad a la hora de rodar, como dan fe las continuas discusiones con Douglas.
Cierto es que la película tiene muchas de las virtudes de Kubrick pero pulidas con otro estilo. Poco a poco, Kubrick encontraba su camino.
Ha sido una delicia hacer un ciclo de Kubrick para ver la evolución de su dirección. Os recomiendo muy mucho hacer un pequeño circuito por sus grandes obras. Es una buena experiencia que todo amante del cine debería hacer.

Nota: un 9. Es muy larga pero se disfruta. Recomendada 100%


Otras películas de Kubrick:
Lolita.
El resplandor.
La naranja mecánica.
La chaqueta metálica.
¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú.
2001: una odisea del espacio.
Barry Lyndon.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Downton Abbey (4ª temporada) - ITV

Downton Abbey es una de esas series que esperamos todos los otoños. Las desventuras de los Grantham se han convertido ya en un habitual de nuestros septiembres y octubres... y hasta de nuestras entradas de noviembre. Este año la tomé con cierto interés añadido tras los acontecimientos del especial de Navidad del año pasado (la marcha de Dan Stevens de la serie, vaya), que si bien muchos consideraban el inicio de un evidente declive, yo veía como una puerta de cambio y de nuevos enfoques. El tema con Jessica Brown Findlay había salido bastante bien, ¿no?


La abadía sin Matthew

Matthew ya se había ausentado durante la IGM. Fue en la segunda temporada, donde un montón de ires y venires temporales minaron la consistencia y atractivo de la serie. Aquel campo de batalla no era el suyo. La nueva marcha de Matthew se ajusta mejor: es un tema mucho más controlado que no requiere de cabriolas con la línea narrativa. Y se agradece.

El impresionante hogar de los Grantham da cobijo un año más a casi todos los personajes que ya conocemos. Las tramas de la familia mantienen el tipo con sus geniales diálogos y su inglesidad. Lord Grantham, lady Edith, Cora y la viuda lady Violet alternan grandes momentos, pero lo hacen a la sombra de lady Mary, que es la verdadera protagonista y alma de esta cuarta temporada.

Carson, más imponente y estirado que cualquiera de los nobles de la serie. True story.

En el otro plano de la serie, entre los bastidores del hogar Grantham tenemos unas historias que no acaban de funcionar. Entre la servidumbre nos encontramos con un par de triángulos amorosos completamente desastrosos, con el drama y el dolor que persigue a Bates o a quien se relacione con él (qué gafe tiene ese hombre, por favor...) y con las argucias, todavía sosas y algo insufribles, de Thomas. Lo poco que puede salvar este desaguisado de los criados son los fantásticos duelos entre Carson y Molesley, altivísimos y ultraelitistas, porque son criados, sí, pero señores ante todo. Muy divertidos incluso en los momentos más tensos. Quizá también podríamos salvar el deseo de medrar de Alfred, que lucha por abrirse camino, aunque se afea su trama por la participación en los infames triángulos amorosos antes mencionados.

Sin hoja de ruta

Pero me da la sensación de que el oscarizado Jullian Fellowes a veces exprime la gallina de los huevos de oro sin mucho acierto. Al enfoque historicoide (e histericoide, sí) de la serie debieron de pegarle un tiro en la Gran Guerra, seguro que protegiendo al petulante Matthew; porque en esta temporada ya está todo tan descafeinado, ya importa tan poco el ambiente que me costaría afirmar que existe. Puede que este problema venga de atrás y no lo viese, perdido entre el lujo de los escenarios y la ropa, entre los ingeniosos diálogos de la viuda y la sensual mirada de lady Mary. Sirva de ejemplo la historia (entera) de la insufrible lady Rose con su enamorado. Todo cuanto suscita son unas cuantas miradas y una conversación algo dura (y a pesar de todo indulgente) con lady Mary. O la historia de lady Edith. Parece que los Crawley no se enfadan ante nada. Ni siquiera Violet Crawley, ¿dónde está toda su mordacidad cuando hay que coger la sartén por el mango?

Lady Rose, has rivalizado con la inmundicia de los triángulos amorosos de los criados. Ahí lo dejo.

Como Downton se construye con multitud de pequeñas tramas, hay algunas que funcionan bien, por supuesto: todo lo que ha rodeado a lady Mary, su madurez social, su relación con Tom y su abanico de pretendientes, ha estado genial (y han sido partes muy importantes de la temporada), los problemas de lord Grantham han estado bien llevados, la historia de Molesley ha tenido su punto... Pero no permite ignorar las carencias que ha generado en otros frentes.

Si la quinta temporada se mantiene tan abierta, caótica y loca... creo que la dejaré a medias. La cuarta, desde luego, la acabé de ver por el embrujo de los ojos de Michelle Dockery. Bueno... siendo sinceros, no descarto que vuelva a pasar.

Poco se puede discutir ante esa mirada.

Nota: 6. La mitad de las tramas funcionan y la factura técnica es tan buena como siempre. Cuando consiguen resultar elegantes, Downton Abbey resulta grande; cuando pierden ese toque... se indigesta.

Entradas relacionadas
Downton Abbey (1ª temporada).

viernes, 15 de noviembre de 2013

Noticias 15 de noviembre

—Este es el tráiler de Noé, la próxima película de Darren Aronofski, que lleva ya 3 años en producción:

¿Adivináis de qué va?

—¿Cuántas veces habéis oído que Hollywood se ha quedado sin imaginación y que el futuro inmediato está en la televisión? Pues a la ya larga lista de películas que se adaptan a televisión, y que en mi opinión insinúan que todo es mentira y que hay un deseo nulo de riesgo e innovación o mucha apatía creativa (y que siempre hay alguien que toma ciertos riesgos, ya sea en un medio o en otro), hay que añadir Ghost. Solo de imaginarme 10 o 15 horas de Ghost sufro un pequeño trauma. ¿Qué querrán contarnos? Juraría que es una película que explotó todas las facetas de su modesta historia. Además hay nuevos datos sobre la versión yanqui de Pulseras rojas: se emitirá en FOX y participarán en la serie Margaret Nagle (guionista y productora de un par de episodios de Boardwalk) y Sergio Agüero. Como ya se sabía, la serie estará producida por Amblin (la productora de Spielberg, que se había hecho con los derechos hace ya tiempo).


—AMC renueva Hell on wheels por una cuarta temporada. En su momento vimos muy poco de esta serie y no nos enganchó nada, pero parece que se fue ganando al público. A ver si la retomamos en algún momento... CW, por su parte, da temporada completa a The Originals, Reign y  The tomorrow people. Laura, al menos, se alegrará por la primera de ellas. ¿Alguien se alegra por alguna de las otras dos?

—FX prepara una serie sobre Rasputín, personaje que también será llevado al cine protagonizado por Di Caprio. La verdad es que el final de Sons of Anarchy el año que viene va a ser un golpe para la cadena, que necesita encontrar un nuevo filón.

—La versión reducida salta ahora mismo en muchos vídeos de youtube, así que puede que muchos ya conozcáis al menos una parte de este anuncio de Scorsese. Aquí os queda la versión del director:


Y, en una línea muy diferente, aunque también para un fabricante de ropa, os dejamos también con el anuncio de Wes Anderson para Prada.

jueves, 14 de noviembre de 2013

Skyrim - Bethesda

Las notas de la prensa especializada en videojuegos siempre van al alza. Es algo que se sabe. Uno puede deducir que si un juego tiene entre un 8 y un 10, seguramente sea bueno. Pero que el 8 es el 6 de una película en Filmaffinity. Esto es así. Según nos acercamos al 10 uno deja de saber qué valoración real corresponde al producto. A estas dudas (Skyrim siempre se mueve entre el 9 y el 10) hay que sumar mi difícil relación con los juegos de Bethesda, que siempre me parecen potencialmente geniales y al final me resultan tediosos. Admito que agarré Skyrim con muchas, muchas dudas.

Jugué algo más de 170 horas y no tengo la menor idea de qué porcentaje llevo del juego ni tampoco me importa demasiado; sencillamente, me veo en disposición de hacer una reseña sincera y meticulosa.


Primeras impresiones

Si algo me llamó la atención originalmente de este juego fue su banda sonora. Empezar Skyrim es llevarse el impacto de escuchar la canción del menú principal, que también será la que acompañe algunos momentos de los más épicos del juego.

A esto habría que añadir el inicio de la historia, con unos efectos de sonido muy cuidados y envolventes, en una secuencia como espectador (en la que solo permiten mover la cámara) en la que se presentan a unos cuantos personajes, de los que cabe destacar a Ulfric Capa de la Tormenta, el líder de la rebelión independentista de Skyrim. El tema es que vamos a ser decapitados por no se sabe muy bien qué, pero un dragón aparece en el último momento (Skyrim empieza poniéndolo todo en el asador) permitiéndonos escapar. «Y así comienza nuestra historia», que diría Theresa en Fable II.

Dicen que si no te mueves no te ven, así que quietecito, verdugo... ¿Coló?

A grandes rasgos, admito que para este punto (habrían pasado unos 30 minutos), Bethesda me había ganado como jugador. Sin horrores mecánicos como el WATS, un buen control de cámaras, unos gráficos tirando a realistas y terriblemente cuidados, unos paisajes muy trabajados, un doblaje al castellano aceptable y, según creía en aquel momento, un aceptable sistema de combate. Disculpadme... ¡es que era mago!

En la primera hora de juego me convencí, casi, de que sí me encontraba ante un juego sobresaliente. Sobresaliente de verdad. Y estaba encantado. Pero...

Empiezan los problemas

Skyrim tiene muchos problemas y algunos son de una gravedad aterradora. Para empezar, sus cuantiosos bugs. En este juego hay muchos. Muchos, muchos. Si uno no actualiza y juega solo con el original en 360 (yo no tengo la consola conectada a internet por sistema y tengo que moverla para dejar que se actualice) es un esperpento. Casi todos los juegos tienen algún problemilla y no suelo cebarme en este tema, pero es que lo de Skyrim es terrorífico: misiones que no pueden completarse, personajes que no aparecen o que no son quienes tienen que ser, puertas que no se abren, objetos que desaparecen, hechos que no suceden en el orden previsto por los programadores haciendo que se bloqueen las misiones, puntos en los que el personaje se precipita al vacío (como al entrar en una casa o corriendo entre las rocas), personajes que se quedan desnudos para siempre (bueno, en ropa interior, que ya sabemos que no se pueden ver pezones en los videojuegos)... Guau, chicos. Comprendo que hacer un juego taaan extenso como Skyrim pueda ser un tema peliagudo, pero yo habría preferido un producto más modesto bien rematado que este saco enorme al que se le sale la sal por las costuras. Sinceramente. Por suerte, las expansiones arreglan algunos de estos defectos (los más graves, quizá) aunque muchos otros permanecen.

Por si estos fallos de funcionamiento no fuesen ya un problema (lo son, y bastante grande); el juego se cala ocasionalmente mientras uno corre por el exterior. Es curioso, nunca me pasó en una ciudad o en un dungeon, pero en terreno abierto tuve quizá unos quince cuelgues (eso sí, en las más de 170 horas de juego que llevo hasta el momento).

Aprovecha para disfrutar del paisaje... ¡el juego podría calarse en cualquier momento!

Cabe destacar también que un juego que pretender encontrar su fuerza en sus argumentos (que son cientos y casi todos bastante interesantes), es un problema que al final cada pequeña subtrama dé la sensación de ser un episodio de Los Simpsons. Solo hay una cosa que se pase de un capítulo a otro: la muerte de un personaje. Si alguien muere, muere. Pero como jugadores podemos arrasar un pueblo que si pagamos la multa podemos convertirnos en el héroe de este; podemos llevar a la sexyvampira de la expansión en nuestras misiones como un acompañante más, incluso en misiones de supuestos enemigos de los vampiros, etc. En ese aspecto, es cierto que Skyrim nos presenta muchas historias, pero lo hace casi más como una película en la que tomamos decisiones puntuales y nos movemos por un argumento ya absolutamente prefijado, que como una partida de rol en la que nuestras decisiones ayudan a dibujar el mundo.

Por si esto no fuese suficiente... el sistema de combate cuerpo a cuerpo del juego de Bethesda es soso y aburrido. Tanto el lanzamiento de conjuros como el combate a distancia está bastante bien, pero el combate a leñazos es una cosa aburrida-aburrida. No es un «error del juego» evidentemente, pero es un problema para una gran franja de personajes.

No os preocupéis, ya solo me queda una queja más: la historia principal. Skyrim, un clásico de los Elder Scrolls, tiene misiones de gremio, misiones secundarias y misiones. Las secundarias son normalitas, las de los daedra y los gremios son geniales y las principales son... sosas. Las misiones de los gremios son tan interesantes que la historia en que se centra el juego parece una película de sobremesa. En el tiempo que llevo jugado apenas avancé la mitad de la trama principal, y solo gracia a que las últimas 6 horas fueron un paseo debido a que tenía demasiado nivel de haber hecho todos los gremios y las misiones de daedra y, en realidad, cualquier cosa que me hubiera salido al paso... y es que la historia principal no resulta atractiva, no es interesante... y no es divertida. Mal.

Habiendo rarísimas misiones daédricas... ¿a quién le va a importar si se es o no el sangre de dragón?

Descubrimientos

Por todo lo expuesto, opino firmemente que Skyrim no puede ser un juego 10. Ni siquiera un 9. Skyrim hace aguas, gélidas, preciosas y con tesoros ocultos, sí; pero aguas. El juego tiene, sin duda, muchas cosas buenas y es un buen juego. ¿Qué es para mí lo mejor de Skyrim?

Las misiones de gremio, que siempre empiezan con historias bastante insulsas pero se van complicando y enrevesando con cada personaje implicado hasta resultar, todas ellas, muy interesantes; el desarrollo de la guerra civil entre los Capas de la Tormenta y el Imperio aliado con esa panda de nazis elfos que son los Thalmor; ir encontrándose gritos escritos en las paredes (aunque la mayoría no se usen nunca, ni siquiera para probarlos); los extraños personajes que son los daedra y sus alocadas aventuras; las localizaciones no señalizadas en el mapa que tienen sorpresas; los diarios y sus retorcidas misiones, las misteriosas máscaras de sacerdote dragón... Hay muchas cosas que funcionan muy bien, que son divertidas, interesantes y adictivas, pero es una lástima que un montón de pequeños problemas y un saco considerable de bugs empañen el juego de esa manera. Si Bethesda no es capaz de hacer a derechas un juego para un jugador, ¿de verdad no os llena de pavor imaginar cómo va a ser su MMO?

Las máscaras son un concepto interesante, aunque la verdad es que solo me encontré un par de ellas.


Nota: 7,5. Skyrim da muchas cosas como nadie y es un juego terriblemente adictivo, pero tiene muchos puntos negros (muchos, demasiados) como para ser un juego 10 o acercarse demasiado siquiera. ¿Lo recomiendo? Sin ninguna duda. Es divertido, épico (a veces cae en el ridículo, como ese momento en que matas a los dragones mientras tomas el café y chateas en FB —¡¡Mal!!— o te pules a dioses o héroes casi-legendarios sin dejarles siquiera tener una acción), tiene unos graficazos y una de las bandas sonoras más espectaculares que os podáis echar a la cara.

viernes, 8 de noviembre de 2013

Noticias 8 de noviembre

—¿Recordáis cuando comentábamos que Marvel preparaba 4 series y una miniserie para formato cable y streaming? Pues al final se están preparando para streaming, muy a muerte, porque se ha convertido en un proyecto titánico de Netflix que se ha hecho con el pack. Las series tratarán sobre estos personajes: Daredevil, Jessica Jones, Iron Fist y Luke Cage. En ese orden, al parecer. Así que ya sabéis, Marvel a tope a partir de 2015 en Netflix.

—Tráiler de X-Men: Días del futuro pasado. ¿No le tenéis ganas al regreso de los mutantes?


—En Rope of Silicon han colgado 13 guiones que pueden descargarse y leerse, que incluyen Frozen, la nueva película de Disney, Rush, Before Midnight, The Past y otras.

Para los fans, que seguro que sois muchos, el tráiler de la segunda entrega de El Hobbit:

Ahora que estoy viciado de nuevo a El Señor de los Anillos, quién sabe, puede que haga combo terrible con el estreno de esta película.

American Horror Story ha renovado por una cuarta temporada, de forma muy poco sorprendente, todo sea dicho. Felicidades a equipo y fans. Aunque la nueva temporada tiene las mejores cifras de público, está despertando dudas en parte de los fieles de la serie. Personalmente creo que mantiene bien el nivel y que aunque sí tiene sus propios fallos, también neutraliza otros de los mostrados hasta el momento. No comprendo el rechazo particular a Coven, la verdad.


Damon Wayans Jr. viene para quedarse. El actor, que ya había participado en el episodio piloto de New Girl pero que no pudo seguir en la serie por problemas de agenda, volvía para un pequeño arco de unos cuantos episodios, pero al final han decidido que se quede hasta el final de la tercera temporada. ¿Se ganará un hueco permanente en la serie?

—Robert Rodriguez liderará la versión televisiva de su Abierto hasta el amanecer, que estrenará su primera temporada de 10 episodios la próxima primavera en el canal El Rey, un canal que empezará a emitir en enero y que pretende ganarse a la población latina. Rodriguez constará como creador y productor ejecutivo de la serie.

jueves, 7 de noviembre de 2013

The good wife (5ª temporada) - In media res

Normalmente esperamos a que se acabe la temporada antes de lanzarnos a reseñar una serie pero The good wife se ha ganado el honor de tener una reseña a mitad de temporada.
¿Por qué? Porque llevamos 5 capítulos de 10 y no se le puede pedir más a una serie. Grandes actuaciones y un guión inteligente y perfecto. Vamos a repasarlos uno a uno.

Esta vez, más que ninguna otra, tened en cuenta que si no veis la serie a ritmo americano, esto está plagadito de spoilers.



Los episodios

Everything is Ending: los asociados de cuarto año deciden quedarse en Lockhart & Gardner unas semanas más para cobrar unos sustanciosos bonos. Alicia no quiere hacerlo pero pierde la votación. David Lee, que huele problemas, empieza a rastrear los teléfonos de los sospechosos de querer irse del bufete. Peter, ya gobernador electo, nombra a Eli su mano derecha. Mientras tanto Will y Diane ayudan a Alicia a salvar a un hombre inocente de la pena de muerte.

Trepidante este capítulo porque la hora de ejecución de la sentencia de muerte se acerca y los abogados negocian e investigan contrarreloj. Saber que Alicia se va mientras Diane se preocupa de que esté contenta, de que progrese y mejore es un puntazo. No nos creemos tu cara de culpabilidad, Alicia, esta vez no cuela.

The Bit Bucket: Neil Gross decide denunciar a la NSA, harto de que estos le hagan perder dinero con las filtraciones del espionaje a usuarios. Como la NSA todo lo sabe y lo escucha, se enteran antes de que les llegue la demanda. Por otro lado, Alicia recibe la visita de su madre, que viene con ayuda para su nuevo negocio bajo el brazo.

Y este es en el capítulo en el que las tornas empiezan a cambiar y los personajes se posicionan. Alicia acepta el dinero de su madre para abrir el bufete y Diane cede a las presiones de la campaña  para la judicatura. ¡Bravo, chicas!

A Precious Commodity: Diane acaba cediendo a la presión de su campaña para jueza y concede una entrevista en la que deja en mal lugar a Will y, por lo tanto, perjudica a Lockhart & Gardner. Los socios deciden expulsarla de la firma y Will le ofrece el puesto a Alicia. En el caso de la semana, una madre de alquiler se niega a abortar un feto con malformaciones graves a pesar de que es lo deseado por los padres biológicos.

Muy, muy tenso. Porque Diane no va a dejar fácilmente todo lo que ha construido y se enroca en las negociaciones. Hace falta un factor desestabilizante que la empuje en una dirección u otra. El caso del episodio, como casi todos los de la serie, fue un caso real especialmente controvertido.

Outside the Bubble: Diane se prepara para grandes cambios, tomar posesión de su cargo como jueza y  su próximo matrimonio con Kurt McVeigh, que choca frontalmente con las ideas de sus amigos. Entre toda la marabunta, gracias a un erróneo cruce de ficheros, empieza a sospechar que Alicia es una de las traidoras que deja el bufete. Además,  Lockhart & Gardner contratan a Elsbeth Tascioni para defenderlos en un caso de acoso sexual.

Este capítulo tiene a Elsbeth Tascioni y, por lo tanto, va a ser de mis favoritos de la temporada. De los mejores personajes que ha dado la serie. Ha sido genial ver cómo desmontan poquito a poco el caso, desestimando demanda por demanda. Cuantos favores le debe Lockhart & Gardner a la maravillosa Kalinda.

Hitting the Fan: al fin el plan de los asociados de cuarto año queda al descubierto y son despedidos. Empieza una lucha por los clientes que acaba en los juzgados y el nombramiento de Diane como jueza queda en el aire.



Me encanta este capítulo. Graham Phillips dijo en twitter que era como La boda roja y tenía toda la razón del mundo. No, no matan a nadie pero la sensación de sorpresa, de que todo se precipita hacia el fin, es la misma. Todo pasa en este capítulo, todas las piezas que se han dispuesto en el tablero se lanzan a un ataque final con todo lo que tienen. Diane saca las uñas para defender un bufete por el que ha luchado durante décadas, Will, traicionado y dolido, se propone destruir Florrick & Agos, borrarlos del mapa y condenar a sus socios al ostracismo. Sobre todo a Alicia, que aparte de haber hecho las cosas mal le dice que son negocios, que no es algo personal. Claro, hace dos horas estabas tonteando con él pero no es personal. Así acabas llorando en el ascensor. Tú tranquila, cuando se cargue tu insignificante bufete, tampoco será algo personal, son solo negocios, querida.


La quinta temporada: los patinazos de los personajes

Por primera vez en cinco temporadas, odio a Alicia. Will tiene razón, es horrible y ni siquiera lo sabe. La forma en la que ha salido de Lockhart & Gardner ha sido la más fea posible. La madre de Alicia siempre ha dicho que su hija es una persona cobarde, con miedo a salirse de las reglas. Pero lo intentó y lo consiguió poco a poco. Construyó una carrera profesional, una estabilidad para su familia y todo lo hizo sola. La temporada pasada vimos a una mujer enfadada porque todo el mundo intentaba usarla. Capítulo a capítulo intentaba demostrar que podía ganar batallas por sí misma, sin beneficiarse de la posición de Peter ni del dinero de su familia. Pero ahora las tornas han cambiado. Alicia quiere tener su propio bufete y nada más que eso importa: ahora el dinero de su madre es perfectamente aceptable y si el puesto de Peter como gobernador la ayuda a conseguir clientes, bienvenidos sean.
Y así Alicia Florrick se convirtió en lo que siempre había odiado. Y Will tiene razón, ella es una persona horrible.



Pero no es la única mujer que ha tropezado esta temporada. Diane ha traicionado a Will, a Lockhart & Gardner y sobre todo, se ha traicionado a sí misma. Pero me resulta mucho más fácil perdonar a Diane. Al fin y al cabo, lleva toda su vida luchando por ser jueza, 30 años de carrera. Y Will ha cometido errores. Esto es un «cada palo que aguante su vela» y no un «destrozo a la gente que me ha ayudado para conseguir lo que quiero».
¿Más tropiezos? Peter. A Peter lo vemos venir de lejos, sabemos que va a caer en viejos errores porque son demasiados años luchando contra sí mismo. Nunca se ha ocultado que Peter es mala persona. Es un buen padre, un buen hijo pero un esposo y político deleznable. Además, le han puesto delante todo lo que necesita: conquistar a la jefa del Comité Ético del Gobernador, Marilyn Garbanza, para poder manejar todo a su antojo. Will está justo donde me gusta verlo: con ganas de pasarse a cuchillo a todo aquel que se le ponga por delante. Bienvenida al otro lado Alicia porque Will va a ir a por todas y tiene el apoyo del público. En Palacio Onírico somos del «Team Will» a muerte. Tú te lo has buscado, bonita.

Nota: un 10. Perfecta. Y ya.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

The neighbors (2ª temporada) - ABC

Aviso: esta reseña se refiere, solo a los 5 episodios que hemos visto de la segunda temporada. ¿Por qué tan pronto? Hasta ahora no habíamos abandonado tan pronto ninguna segunda temporada de una serie de la que hubiésemos visto la primera entera, pero es que tras el chasco de Suburgatory el año pasado, no vamos a pasar el mismo trago otra vez. The neighbors ha caído mucho en el tramo inicial de su regreso y hoy os lo contamos.


Quizá os preguntéis cómo ponemos tan pronto un comentario sobre la segunda temporada de The neighbors, una serie que llegó a España bajo el título de ¡Vaya vecinos! como ya comentamos hace unos meses con motivo de la emisión de su primera temporada. La razón es muy sencilla: todo lo malo que tenía la serie es ahora peor, todo lo bueno que tenía parecen haberlo olvidado por completo.

Man on wire

Hay algunas series, comedias sobre todo, que tienen que enfrentarse a un problema evidente, y es que da lo mejor de sí en una franja muy estrecha. ¿A qué me refiero con esto? El humor es un asunto peliagudo, algo que nunca nos cansamos de repetir en Palacio Onírico, y la frontera entre el detalle divertido y el insufrible es realmente mínima.

La familia de alienígenas con nombres de grandes deportistas tenía su gracia. Le costó un poquito despegar, ciertamente, pero demostró con unos divertidos y veloces diálogos que podían conseguir un buen zumo de aquellas inicialmente poco prometedoras naranjas. Pero era un humor muy situacional, basado en el choque de mentalidades entre los Weaver (una familia de sitcom más o menos estándar) y los alienígenas.

Hasta Dick ha perdido gracia...

Y parecía que con el paso de los episodios, los guionistas iban encontrando ese equilibrio que les permitió salir airosos de su primer paseo sobre la cuerda floja (o sobre el cable tenso, para mejorar la referencia con el fantástico documental que sirve como título del epígrafe); pero este año hay algo que falla: los personajes resultan terriblemente cansinos; la intro cantada por Simon Templeman (Larry Bird), que antes no existía, es pesadísima y cutre en exceso; las tramas abiertas no tienen demasiado interés excepto por el trabajo de Jackie Joyner-Kersee... Todo sigue ahí, son las mismas personas, a veces más exageradas y a veces menos, pero la mezcla de sabores que antes conseguía un plato sorprendentemente delicioso, ahora son incomibles. Una lástima.

Adiós, adiós, queridos alienígenas

Es raro que dejemos una segunda temporada a medias. Dejar un producto en una primera es mucho más fácil, pero es que la caída ha sido bastante grande. The neighbors es una sitcom, y si a una peli de acción se le pide ritmo, a una de aventuras se le pide entretenimiento, y a una de terror se le pide miedo... a la sitcom se le piden risas. Y The neighbors ya no las tiene.

El gag de somos ingleses tuvo potencial... pero no para un episodio entero.

Podría recuperar su perdido humor, sin duda, 5 capítulos no son suficientes para juzgar una serie en profundidad, y nos encontramos casi ante una entrada similar a las que dedicamos a Estrenos 201x que abandonamos, pero es que sinceramente no hay nada que me anime ahora mismo a seguir con esta, antaño, simpática comunidad de barrio residencial.

Adiós, Weaver, adiós aliens.


Nota: «así no». Espero que la temporada mejore mucho y que la retomemos algún día por recomendación de conocidos o de lectores, pero visto lo visto... lo dudo mucho. Qué lástima que con lo que les costó encontrar el punto hace un año, hayan vuelto a perderlo tan pronto.

Otras temporadas:
Primera.