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lunes, 26 de julio de 2010

En el nombre del padre - Jim Sheridan

En el nombre del padre cuenta la historia de Gerry Conlon, un muchacho irlandés estereotipo rebelde al que su padre envía a Londres porque le ha tocado las pelotas al IRA. El caso es que allí se ve arrastrado por la marea de problemas y acaba siendo condenado a cadena perpetua por un crimen que no cometió. A partir de ahí, se mantiene la profundización en la relación que mantienen el padre y el hijo y en cómo una abogada intenta sacarlos de la cárcel.



En el nombre del padre es una película dura de dos horas y cinco minutos con un ritmo muy variable que a veces es frenético y a veces está casi completamente parado. No obstante, a pesar de ello, la historia es interesante y está magníficamente contada. Tiene unos personajes muy definidos y bastante cautivadores cada uno a su manera. Muchas escenas tienen un toque muy espectacular y dramático y, en general, la película consigue mantener esa cortina de humo depresiva en todo el metraje. Incluso al principio, cuando lo peor que nos enseñan es a ese Gerry Conlon pendenciero y borrachuzo, como buen tópico irlandés, todo parece empañado por la depresiva tristeza que inundará el resto de la película.

Una música bastante más que aceptable con canciones de Bono y Gavin Friday, una puesta en escena muy apropiada, algunas ideas realmente grandes como el puzzle o el cambio que se tercia en Gerry en la cárcel, etc. hacen de ella una buena película, aunque personalmente yo haya escenas enteras que hubiera reducido considerablemente.

Nota: 7. Tiene partes que me parecieron, honestamente, demasiado aburridas. Pero el resto lo compensa con creces.

viernes, 23 de julio de 2010

Mass Effect: Revelación - Drew Karpyshyn

Revelación cuenta la historia de Anderson, nuestro superior al inicio del videojuego Mass Effect, de una joven llamada Kahlee Sanders, y de Saren el espectro.


Aquí podéis ver la portada y disfrutar de Saren en —casi— todo su esplendor. Le falta el rifle en las manos y tal.

Os pondré en situación: la especie humana encuentra unas ruinas proteanas (una especie extinguida hace, se supone, unos 50.000 años) en las profundidades de Marte y un año después descubren que lo que pensaban que era una Luna en órbita de Plutón es un enorme artefacto con el mismo tipo de tecnología que esas ruinas. Resulta que los proteanos dominaron la galaxia y, dada su extensión y los problemas para alcanzar puntos dentro de ella incluso a velocidades MRL (Más Rápidas que la Luz), instalaron una serie de relés que mediante efecto de masa hacen saltar a las naves de uno a otro. Estos relés están conectados entre ellos y permiten establecer rutas para atravesar la galaxia, así funciona. El asunto es que los humanos no saben nada del orden galáctico y comienzan con un pequeño conflicto armado con los turianos hasta que El Consejo de la Ciudadela, el órgano político más importante de la galaxia los reconoce y los protege bajo su manto. Hecho esto, la Alianza de Sistemas (los humanos, vaya) son una parte más de La Ciudadela y se ven obligados a cumplir sus leyes. Entonces, una base de investigación humana es arrasada y Anderson tendrá que investigar por qué. El hecho de que ese tema toque también la jurisdicción de los Espectros (el brazo ejecutor y al margen de la ley del Consejo) no es precisamente un buen indicativo. Que el encargado sea Saren es todavía peor.

La novela está bien. La historia es interesante y tiene los giros argumentales justos y necesarios, los personajes se adaptan bien a las situaciones y, dentro del contexto, deja un saborcillo a buen planteamiento y buen seguimiento. Ahora bien, Drew no es novelista y se le nota horrores. El ritmo de algunos capítulos es prácticamente inexistente, la descriptiva —por momentos— resulta completamente asfixiante y sobrecargada y la necesidad de que la trama avance. En el juego todo eso sería gráficamente representado y la carga no sería tan elevada, aquí me apoyo para considerarlo un gran guionista aunque un novelista mediocre. De todos modos, insisto, el argumento es interesante y tiene pocos saltos de fe.

Nota: 6,5. El universo mola, la historia y los personajes también. Pero a veces se hace un poco aburrido de leer.

martes, 20 de julio de 2010

Amazings: malaria y tala del Amazonas

Llevaba tiempo sin publicar ninguna noticia de ciencia, pero hoy colgaron en Amazings (un blog al respecto en el que colaboran los de Microsiervos, Aldea Irreductible y otro puñado de blogs) una entrada sobre la deforestación en el Amazonas y su relación con la difusión de la malaria.


La redacción es, honestamente, un poco horrible e incómoda, en mi opinión, pero quería colaborar en la difusión de la noticia.

Selva, malaria, dinero.

Para aquellos a los que no les apetezca leer el artículo, dice que en las regiones deforestadas del Amazonas, y de cualquier selva, supongo, la temperatura aumenta y, encima, se encharca; permitiendo que el mosquito Anopheles campe a sus anchas propagando la enfermedad a su paso. ¡Tachán!

Bueno, luego hace una reflexión sobre si las vidas de los afectados valen el dinero de las ventas de los productos derivados de la tala o si los árboles son más valiosos en su sitio, plantados en el suelo y fotosintetizando. Yo creo que la respuesta es evidente, pero se escapa ya de lo meramente científico y evitaré el tema.

lunes, 19 de julio de 2010

The Wire, 3ª temporada

Hace ya unos 10 días que terminé esta temporada de The Wire.

Ya expliqué en entradas anteriores de qué iba The Wire y cómo funcionaba el asunto, hoy me voy a centrar en cosillas sobre la tercera temporada para no extenderme en un post eterno. Esta vez nos sitúan en un contexto algo más elevado que en las dos primeras, que se ocuparon del gueto negro y del puerto y su mafia. Esta vez los narcos establecen una alianza y unen sus fuerzas, constituyendo un enemigo que, libre de rencillas internas, es mucho más organizado y duro (aunque surja alguna que otra disputa). Además, empezamos a ver algunos de los tejemanejes en la política de Baltimore (en los que se ahonda más en las dos siguientes temporadas, por lo que tengo entendido).

Los personajes que ya habían presentado mantienen el tipo y siguen luciendo y evolucionando y los que presentan nuevos son, sencillamente geniales: Carcetti postulándose para alcalde, Colvin y su idea de Hamsterdam...

Como en el resto de la serie, tenemos planos muy largos y, en general, un desarrollo muy calmado. Las secuencias a veces parecen alargarse sin contar nada, pero tiene un sentir especial. La serie capta y manipula a la perfección el sentir del espectador en una destacable labor de los distintos directores que pasaron por sus capítulos.


Esta es la intro de la tercera temporada, la mejor de las versiones de la canción de The Wire, en mi opinión, que se vieron hasta el momento.


Una temporada increíble, como todo lo que había visto de la serie, reafirmándose como una obra completamente imprescindible.

Nota: 10. Sin ninguna duda, la serie que más me ha impactado nunca.

miércoles, 14 de julio de 2010

Cosas...

Hoy, hace un año, enviaba un mensaje bastante hosco y lacónico. Y para mí sorpresa, todo cambiaba...

Dead like me (tan muertos como yo), 2ª temporada

Ya os hablé antes de esta serie sobre los Aparecidos (reapers en la original). La segunda temporada, de la que había oído cosas horribles, es mucho más divertida siendo, por momentos, hilarante. Dead like me era una buena serie, pero murió enterrada por otras que pasaron su listón de audiencia. Es lo que tiene este mundillo.



La temporada sigue la historia de Georgia como Aparecida y profundiza poco a poco en las historias de Rube, Daisy y Mason (lo cierto es que a Roxi la dejan un poco de lado). Como ya conocíamos a los personajes, se ahorran mucha farándula varia y la temporada es más rápida y aunque mantiene el tono triste y por momentos trágico, le han dado a la vez un toque tremendamente divertido.

No voy a animar demasiado a verla porque la serie es cancelada en esta temporada y deja todas las tramas abiertas. Hay una película cierre —al estilo Serenity—, pero he oído decir que es infame y que mejor huir de ella, así que muy probablemente dé el visionado por terminado en este punto.

Nota: 8. Es mucho más divertida que la primera lo que hace que los capítulos sean más amenos. El interés y desarrollo es prácticamente el mismo que en la primera y el que den más profundidad a los personajes siempre es agradable. En cualquier caso, repito: SERIE CANCELADA.

P.D.: ¡Laura Harris (Daisy) es Zoe Barnes en Defying Gravity!

lunes, 12 de julio de 2010

El Padrino II - Francis Ford Coppola

El Padrino II continúa la historia de la primera parte mientras nos muestra el pasado de Vito Corleone.
Por un lado tendremos, pues, a Michael Corleone como líder de la Familia y por otro a Vito, desde que era un niño (al que interpretan diversos actores según la edad) hasta que se hace adulto, quedando en ese momento a cargo de un magnífico Robert de Niro.



Personalmente, mi gran pega con esa parte es que, prácticamente, es entera en siciliano (según me aclararon no es italiano estándar) y me enteré entre poco y nada de lo que decían. En la historia de Michael se narra su actitud concienzuda en los temas de la organización y en cómo esto le separa de su familia.

Al igual que la primera, a pesar de su ritmo relativamente lento y de su corte realista, se desarrolla en un in crescendo que alcanza el punto álgido con el asesinato de los traidores.

La música, el vestuario y la escenografía terriblemente cuidados, al igual que en la primera parte hacen de esos 200 minutos de visionado en compañía de Al Pacino, una delicia que nadie debería perderse.

Nota: 10. Aunque me guste más la primera parte, con el perfecto Marlon Brando y esa maravillosa escena del principio, con su precioso y frío gato.

España campeona del mundial 2010

Cuando jugaron la Eurocopa, hay una entrada al respecto, juraría, no di dos duros por ellos. Eran un buen equipo, sí; pero España ya había llevado buenos equipos que interpretaban un papel más bien modesto en las competiciones. El caso es que ganaron. Merecidamente. Así que, para el Mundial, tenía más fe; aunque seguía pensando que lo teníamos más bien crudo. Sobre todo cuando la selección perdió contra Suiza. Hecatombe.

Los siguientes partidos fueron como se esperaba. Más o menos. Lo cierto es que todas las victorias de España, salvo una, han sido por la mínima. Mucho tiquitaca y mucho lo que quieran, pero España sufre teniendo que meter el balón entre los palos. España juega muy ahogada y, si bien merecieron ganar todos los partidos que jugaron —es un hecho—, hay que tener en cuenta que se gana metiendo goles y no haciendo los mejores pases. Por esta razón, cuando a España le tocó defender sus colores contra Alemania, yo aposté por Alemania. Tenían un juego rápido y bonito, como nosotros, y tenían tirada a puerta. Sí, joder, Alemania metía goles; gracias a Dios. De 4 en 4. Pero, de hecho, contra España no consiguieron hacer juego, ¿por qué? Porque España se lo impidió, porque los nuestros jugaron mejor y, aunque seguimos sin tener tirada a puerta, acabamos metiendo un gol y llevándonos el partido.

Y entonces tocó Holanda (Países Bajos) —la naranja mecánica, que parece que podría empezar a llamarse "la naranja espartana", o "la naranja asesina"—. Aposté por España, si habíamos ganado a Alemania, ¿por qué no íbamos a ganar a los Van der strompfunsen? El partido fue como todos los partidos de España, muy activo pero con poca llegada a puerta. Que sí, que efecto del balón desconocido. Lo que queráis. No entro a valorar las causas. Ganó España y merecía ganar. Y no merecía ganar por sus regates, su juego o demás. Mereció ganar por lo mal que lo hizo Holanda, a todos los niveles. Por los tiros que salvó Casillas, para mí el héroe del partido y probablemente, el mejor jugador del mundial, aunque haya como cierto miedo a reconocer la virtud de un portero. Casillas fue el héroe, conste, porque los demás metieron un gol por partido, lo que hizo que, si Casillas fallaba, todo se iba a la mierda. Este partido no fue distinto. Casillas paró un par de goles... en los que lo tenía todo en contra; callando, en mi opinión, las bocas de quienes dicen que ya no está "en su mejor momento". En fin, no digo nada. Menos mal que no está en su mejor momento, si no el restod de selecciones ahorraban presentarse a Sudáfrica. Volviendo al partido, Holanda no mereció ganar porque mereció jugar con 9 desde la primera mitad. Evidentemente, el árbitro, y no le culpo —en una final del mundial se lo comen si lo hace— no tuvo cojones a hacer lo que debía hacer y echar a dos de ellos. Tuvo una gran facilidad para sacar amarillas, es cierto; pero parecía que la idea de sacar la segunda amarilla a alguien le causaba pavor. No pasó hasta la segunda mitad de la prórroga, cuando ya hasta los putísimos cojones —estoy seguro de ello— echo a Heitinga. El resto se salvaron pero pudieron irse muchos, tenían 9 o 10 tarjetas con un juego bastante violento, por la general. España hizo alguna entrada dura, aunque no comparable a las más duras holandesas, diga lo que diga su entrenador.

Y ahí estamos, con una España campeona del Mundial —la locura— y el hoy ya archiconocido beso de Casillas a su novia Sara Carbonero, periodista deportiva:
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Y aquí, la patada ninja. Lo más vistoso de la primera parte junto al paradón místico de Casillas a Robben al final de la primera parte:

viernes, 9 de julio de 2010

Años

Y los años pasaron. 10 años. Ishil no fue capaz de volver a concebir, ya tras el primero. Luna tuvo un tercer hijo. Elendir empezó a tomar pociones de brujo, fue el primer elfo sin hijos que probó el tratamiento. Aruala esperó, ya empezaba a ser mayor, había llegado muy joven, pero ahora se le empezaba a notar la edad. Tenía unos treinta años y la cara, aunque hermosa, empezaba a mostrar arrugas a los lados de sus ojos cansados y en su frente. Alai había intentado reconciliarse con ella y aunque malamente, su relación avanzaba. Primero Aruala la había obviado por completo, como si su vieja amante no existiese; luego volvieron a hablar, más como enemigos que otra cosa, con insultos y pullas. No sé por qué Alai siguió insistiendo una y otra vez; día tras día iba hasta el castillo y día tras día salía llorando, iba al río, se enjugaba las lágrimas y cuando al fin se calmaba, volvía a la casa que tenía con Tarik. Al final, bastante tiempo después, volvieron a ser cordiales entre sí, llegando a salir a pasear alguna que otra vez; incluso saliendo de la ciudad en la montaña. Tarik había encontrado una fuente de algún mineral intratable por su tenacidad y dureza, una monstruosa creación de color negro mate. En general, fueron 10 años muy tranquilos.


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Como recordatorio y contexto, que tras un mes y una o dos semanas era ya muy difícil acordarse. Menos mal que lo tenía todo apuntado.

miércoles, 7 de julio de 2010

Batman R.I.P. - Grant Morrison

El señor Morrison escribió ese cómic que lo ganó TODO el año pasado, el All Star Superman. Y fue lo primero que leí suyo. Yo, que odio Superman como si fuese un sarpullido. Y me gustó. Bastante. Pensé, este tío es un crack si puede hacer una serie tan interesante con Superman. Así que cuando vi Arkham Asylum del que todo el mundo hablaba maravillas, lo leí sin dudarlo. No me llamó mucho la atención el trabajo de Morrison. Luego llegó Batman RIP del que algunas personas me hablaban maravillas y otras me decían que era horrible, entre ellas Laura, dueña del cómic que leí, y me interesé en su lectura.

Mal hecho.


¿Qué decir bonito de este cómic? Tiene un dibujo que sin ser brillante, cumple sobradamente y tiene su cierta elegancia y la edición de lujo en que lo han sacado está muy, pero que muy bien. Ya está, fin de los halagos.

Morrison hace una de esas historias de poner a Wayne en una situación límite mental que lo destroce, que empiezo a pensar que es el leitmotiv de Batman. A veces sale mejor, a veces sale peor. Este es un ejemplo del segundo caso. No es sólo que la historia esté un poco pillada por los pelos, como en casi todas esas obras límite de Batman (como La Broma Asesina o Arkham Asylum), sino que, además, hace saltos constantes de lugar y de tiempo liando innecesariamente la narración hasta un punto ridículo. Batman R.I.P. es incómodo de leer, farragoso y decepcionante en su conclusión.

Lo cierto es que Morrison, al que siendo amable seguiré considerando dotado para la escritura (al fin y al cabo tiene el All Star Superman, aunque empiezo a pensar que se lo escribió el negro fan de Superman que oculta en el armario) tiene algunas ideas muy interesantes en el cómic como el conflicto Wayne-Batman, casi como un trastorno disociativo de la personalidad. Pero se queda ahí:  buenas ideas, mala realización.

No obstante, en internet hay quien comenta que el cómic, lo que tiene, es que ata la historia de muchas etapas de Batman y que como enlace o nudo está muy bien. No, no me he leído las varias décadas de Batman —y no pienso hacerlo—, pero al menos doy fe de que descontextualizando Batman R.I.P. es, únicamente, un peñazo de cojones.

Nota: 3. Un peñazo de cojones, lo dicho.

martes, 6 de julio de 2010

Aventureros al tren (Ticket to ride)

Aventureros al tren es un juego muy sencillito. ¡Y un gran juego! Conocí este juego porque Cris, mi mejor amiga, me había hablado maravillas de él: era un juego sencillo, entretenido y con cierto factor estratégico. Cumplía todos mis requisitos. Y dado que Laura avaló lo divertido del juego, lo escogí como regalo de Cris en su pasado cumpleaños.


A decir verdad, no es que hayamos jugado demasiado. Yo no, al menos. Recuerdo que mi impresión del primer día fue bastante caótica. Una amiga y yo no habíamos jugado nunca y el resultado fue nefasto. Cris y Fernando, que ya habían jugado varias veces, nos llevaron una cantidad de puntos enorme, pero en la segunda partida ya se equilibraron las tornas. Puede que ya ganase esa segunda partida, puede que fuese otra. En Aventureros al tren puede ganar cualquiera eligiendo bien qué rutas se queda y con un bastante de suerte.

La mecánica es muy sencilla. Cada jugador tiene 45 trenes de plástico y tres estaciones que sirven para usar trazados ferroviarios de otro jugador (con muchos jugadores puede ser casi obligatorio usarlas). Cuando empieza la partida, cada jugador recibe tres rutas cortas y una larga y se queda con las que quiera, pudiendo descartar todas incluso. Las rutas largas son las más exigentes, pero también son las que más puntos reportan.

Con todo repartido, cada jugador recibe cuatro cartas de vagón aleatorias de las 110 que componen el mazo: 12 de cada color y 14 locomotoras (que sirven como carta de cualquier color y, además, sirven para hacer ciertos trazados que exigen el uso de una locomotora en concreto).

En cada turno, el jugador podrá construir un trazado gastando las cartas correspondientes (el tablero muestra que colores y número de cartas se tienen que invertir) o coger más cartas de vagón. No hay más opciones. A la hora de hacer trazados, lo habitual es completar las rutas que se tienen en la mano, aunque siempre hay tiempo para joder alguna ruta a los compañeros. En los juegos de mesa no se gana, se hace que los demás pierdan.

Este juego lo gana el que tiene más puntos. Cada estación no utilizada da 4 puntos, cada ruta completada da los puntos que pone la carta (si no está completada, los resta) y tener el trazado continuo más largo del juego (las estaciones no valen a este efecto) da 10 puntos. El resto de puntos se consiguen colocando los vagones de plástico en el tablero, durante el juego normal, en unas cantidades espeficicadas en el tablero y en una carta resumen: 1:1, 2:2, 3:4, 4:7, y así.

Esta edición cuenta con algunas expansiones que pueden aumentar las posibilidades del juego que, aunque divertido, es relativamente limitado. De todos modos, su duración, de 45 minutos o una hora y poco (dependiendo del número de jugadores) lo hace bastante versátil y, además, la mecánica sencilla y rápida lo hacen adecuado para numerosas situaciones.


Nota: 8. Es sencillo, moderadamente rápido y bastante divertido. Y gusta a los poco juegueros. ¡Todo a favor!

lunes, 5 de julio de 2010

Breaking Bad, 1ª temporada - Vince Gilligan

Breaking Bad es una serie de la AMC sobre un profesor de química de instituto, Walter White, que está casado con Skyler, su mujer, que vuelve a estar embarazada; y tiene un hijo discapacitado, Walter White Jr. Si la serie empieza ya bastante dramática, el golpe de los primeros minutos de averiguar que Walter White tiene cáncer terminal de pulmón no la hace más llevadera. Breaking Bad es una sucesión de tragedias en la que el más horrible esperpento es capaz de sacarnos, alguna vez, una asentimental sonrisilla.


El caso es que, con todo perdido, Walter White, químico, se mete en el negocio de las metanfetaminas para, cuando muera, dejar en buena posición a su familia. El valor de quien no tiene nada que perder. Su colaborador, contacto y demás, será un viejo alumno suyo, Jesse Pinkman, un joven de pinta algo inquietante que lleva ya un tiempo cocinando cristal, que es como llaman a preparar meta.

La serie empieza con ellos en el desierto con serios problemas, con las pintas de la fotografía de arriba y entonces nos dibujan la historia mediante flashbacks hasta alcanzar ese momento en la historia.


La serie tiene muchos puntos muy cuidados.Para empezar, tiene un plantel muy bueno, los actores cumplen sobradamente con lo que se podría esperar de ellos, la historia se desarrolla a buen ritmo (los capítulos duran unos 50 minutos pero no se hacen largos). El aspecto visual está terriblemente cuidado y muchas escenas son tremendamente efectistas: los desolados paisajes donde cocinan, los enfoques alejados, las tomas largas —muy del estilo de The Wire—, la moralidad puesta en jaque... la serie juega muy bien sus puntos; es un hecho.


Breaking bad, avalada por público y crítica, a pesar de que no sea emitida en ninguna cadena pública, lo que le resta mucha capacidad de difusión.

Nota: 9. Poca cosa que criticar, aunque el final queda un poco el aire. La serie se estrenó en 2008 y vivió la huelga de guionistas, ofreciendo 7 capítulos de 9 previstos inicialmente. A algunos les cuesta un poco despegar, pero todos dejan una buena sensación; tal vez ciertos puntos de la serie, como el inicio en el mundillo de la meta, pecan de falta de realismo o de precipitación (en una serie, por lo demás, muy realista). No parece que el personaje pudiera hacer eso, supongo. De todos modos, la recomiendo completamente.

Siguientes temporadas:
2º temporada.
3º temporada.

viernes, 2 de julio de 2010

El escorpión (1-5) - Desberg y Marini

El escorpión es una divertida historia de aventuras en la que un hombre perseguido por una mancha de nacimiento con forma de escorpión —y por razones más concretas que luego serán dichas— se dedica a buscar reliquias para la alta nobleza europea del siglo XVIII en compañía de un húsar, su único amigo y persona de confianza.



El personaje central es El Escorpión, un mujeriego con mucho éxito en las camas y en las ruinas de toda Europa, que se dedica la mitad del tiempo a beneficiarse mujeres y la otra mitad a saquear tumbas, desentrañar textos ilegibles y a otras acciones indianajonescas. Como en el caso de Las Águilas, destaco que Marini hace de esta galería de mujeres, un inmenso placer. ¡Qué mano tiene ese hombre!


La historia cumple y entretiene. Se cuenta de forma más interesante, al menos, que la del otro trabajo de este dibujante —supongo que es el efecto de que Desberg sea de natural guionista y no dibujante haciendo experimentos—, los personajes tienen su punto; sobre todo los del estereotipo canalla: el escorpión, Ansea, Mejai, Trebaldi. Cada uno en su tipo de canallosidad.

El argumento: (este párrafo contendrá algún spoiler):
El escorpión nació del semen del Papa. Su madre fue acusada de usar magia para seducir al más santo de los hombres y eso convierte al descendiente en un paria perseguido; aunque su maña para las armas, las acrobacias, la seducción de nobles damas y su talento para encontrar cosas hacen que viva una vida libre y, sin duda, interesante. El caso es que el Cardenal Trebaldi ansía el papado y su trama de corrupciones, mentiras y asesinatos empieza a desenrollarse lenta e inexorablemente, mientras una horda de monjes guerreros a su servicio comienzan a plagar las calles, bajo la aprobadora mirada de la Iglesia.

Nota: 7. El Escorpión, aunque algo tópica, es una historia que funciona y que, además, cuenta con las magníficas ilustraciones de Marini.

 Las imágenes provienen de La Caraviñeta y de Quiero mi bocadillo.